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INTRODUCCION
El presente diagnóstico intenta ser una contribución al análisis y discusión pública sobre la inseguridad ciudadana, las debilidades, y falencias del Estado de derecho en el que vivimos, nuestro país y ciudad
El trabajo tiene que ver con la necesidad de superar un debate ideológico sesgado, ya por un lado están quienes impulsan el mal llamado garantismo, por el otro lado quienes propugnan la mal llamada mano dura, que necesariamente implica la utilización de la violencia por parte del Estado, violentando derechos individuales básicos.
Las contradicciones existentes solo han contribuido a debilitar el sistema de seguridad neutralizando su eficacia y la razonabilidad.
El Estado debe actuar profundamente en la educación, la salud, la generación de oportunidades de trabajo como en garantizar la vida social pacífica y el orden público.
Por ello este trabajo trata de sintetizar una convicción de que la mano del Estado debe resguardar a los ciudadanos, velando por la aplicación justa de la Ley, hacia quienes transgreden y cometen ilícitos.
Para este cometido el Estado tiene instituciones de seguridad, como la Policía, Servicio Penitenciario y la Justicia, los mismos conforman el sistema penal, el correcto funcionamiento de este sistema penal va a permitir disuadir y prevenir la comisión de delitos e inhabilitar y resocializar a quienes ya los han cometido y son encontrados culpables.
Sin embargo el rol del Estado no termina ahí, ya que mediante el sistema educativo imparte educación y socialización en sus diferentes niveles, que impiden caer en la delincuencia y adoptarla como una forma de vida. Administra un sistema de acción social que debería contener a quienes por diferentes motivos, se encuentran marginados de la sociedad.
Es tan primordial la función de seguridad en el Estado que su incumplimiento tiende a la disolución del propio Estado, generando anarquía y potenciando el enfrentamiento de todos contra todos. La desaparición o ineptitud del Estado en su función más amplia deja sectores del territorio sin ley, permitiendo que el crimen organizado concentre su accionar en muchos de dichos espacios, sojuzgando primariamente a quienes viven allí y expandiendo su accionar ilegal hacia los extremos delictivos: tráfico de drogas, armas, robo de vehículos, y otras modalidades criminales.
Este diagnóstico se realizo en la ciudad de La Paz, que es la sede de gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia, cuya población bordea el millón de habitantes, los cuales desarrollan diversas actividades económicas. En la ciudad de La Paz la mayoría de los ciudadanos tienen temor a realizar sus actividades cotidianas, viviendo en un estado latente de temor e incertidumbre al realizar sus actividades diarias, ello por el inminente incremento de la criminalidad en el orbe paceño que con el diagnóstico iremos determinando cuales los problemas principales de esta sensación de inseguridad.
PERIODISMO-SEGURIDAD CIUDADANA |