Confianza en las instituciones

De manera general, ¿qué tanto confía Ud. en cada una de las siguientes instituciones que le voy a mencionar?

(Proporción Agregada “Confía algo y Confía Mucho”)



La sociedad lo dice: mientras menos relación política, mayor confianza en las instituciones. Durante los años 2014 y 2015, los tres primeros lugares estuvieron turnados por instituciones como la Iglesia Católica, el Gobierno Autónomo Municipal y los medios de comunicación. En el 2016, estas tres instancias perdieron su primer lugar con la Universidad Mayor de San Andrés. Al parecer, la gestión de Waldo Albarracín ganó muchos adeptos en su primera participación y como consecuencia fue reelecto rector de una de las universidades más importantes del continente, posicionándose entre las cuatro instituciones más confiables de nuestra sociedad.
¿Y cómo le va al gobierno y a sus instancias inmediatas? El 2014 ocupaba el puesto 7. Dos años después estuvo en el 14. Todo proceso tiene su desgaste inevitablemente y ese desgaste acarrea a otras instituciones como el Defensor del Pueblo. Antes independiente, ahora muy relacionado al gobierno y ese hecho es notado por la ciudadanía que en el 2014 lo posicionó en el puesto 5; ahora está en el puesto 16. No fue una buena decisión.
A pesar de un error tras otro, mantener un perfil bajo fue una buena decisión para el Órgano Electoral Plurinacional que ha ido subiendo algunos peldaños: en el puesto 18 en el 2014; en el 15, el 2015 y; en el 13, el 2016.

Mientras no se den cambios muy profundos en la Policía Nacional, la ciudadanía seguirá condenándola a los últimos lugares. Sigue siendo frecuente escuchar comentarios de desconfianza sobre esta institución en todos los escenarios de la ciudad. En el 2014, ocupó el lugar 21; en el 2015 el 21 y el 2016, el 22. Sigue en bajada en un rango de 24 puestos.

Ni qué decir de los partidos políticos. La crisis política está demandando un nuevo orden ¿Será la solución? La interesante política se vino a menos. Tal vez por culpa de los políticos que ven el afán personal antes que el colectivo, motivo de su nacimiento y creación. En los mismos años: puesto 24, puesto 23 y puesto 23. Sólo fue superada por una instancia que no debería tener el mínimo cuestionamiento.
Nos referimos al Poder Judicial. Es hasta increíble que el sistema de justicia, el único y más grande amparo que tiene una sociedad, se encuentre en el último lugar. Toda acción tiene su consecuencia, sin lugar a dudas, y ahora se ven los resultados. Ya en el 2014 estaba cuestionado el tercer poder del Estado cuando la ciudadanía lo colocó en el puesto 22. En el 2015, se ubicó en el 23 y en el 2016, cayó al último lugar: al puesto 24. Algo no se está haciendo bien, mientras nos quedamos expuestos a cualquier capricho político o económico.